El cáncer de mama es una de las enfermedades más comunes y, desgraciadamente, más mortales en mujeres en todo el mundo. Según datos de la Asociación Española Contra el Cáncer, solo el año pasado se registraron más de 35 000 casos nuevos en nuestro país. Detrás de estas cifras hay todo tipo de historias, sin embargo, es cierto que existen algunos factores que pueden ser decisivos a la hora de desarrollar esta patología. ¿Quieres conocerlos? Entonces, sigue leyendo y no pierdas detalle.
¿Qué son los factores de riesgo?
Cuando hablamos de factores de riesgo en oncología, nos referimos a elementos o características que, cuando están presentes, aumentan la probabilidad de desarrollar una enfermedad, en este caso, el cáncer de mama. Entre ellos, se incluyen aspectos genéticos, antecedentes familiares, edad, sexo y factores hormonales. Además, el estilo de vida, como la dieta y la actividad física, desempeñan un papel crucial.
A este respecto, es importante dejar claro dos cosas. En primer lugar, se puede tener cáncer, aunque no haya ningún factor de riesgo; y, en segundo, que no todos tienen el mismo impacto.
Comprender estos factores resulta imprescindible para la prevención y detección temprana. Asimismo, te será de gran ayuda para poder adoptar medidas proactivas destinadas a reducir las posibilidades de contraer esta enfermedad.
Factores que no pueden cambiar
Se trata de aquellos elementos intrínsecos a la persona o determinados por circunstancias genéticas que no pueden ser modificados externamente. En este apartado estarían los siguientes.
Ser mujer
Es factor determinante. Aunque también se puede dar en hombres, se estima que el 99 % de los casos de cáncer de mama aparecen en mujeres. Por lo tanto, si eres mujer, esto es algo que debes tener muy presente.
Envejecer
El riesgo de sufrir cáncer se incrementa a medida que envejecemos. De hecho, lo normal es que se empiece a desarrollar a partir de los 50 años. De ahí que los diversos programas de detección precoz estén destinados a mujeres con edades comprendidas entre los 50 y los 70.
Antecedentes personales
Si una persona ha enfrentado previamente al cáncer, tiene una probabilidad mayor de volver a desarrollarlo. Igualmente, ciertas afecciones mamarias, como hiperplasia ductal atípica, pueden incrementar el riesgo.
Antecedentes familiares
La presencia de familiares de primer grado, como madre, hermana o hija, que hayan experimentado cáncer de mama u ovario, aumenta las probabilidades de desarrollo. Del mismo modo, influye si varios integrantes de una misma rama de la familia han pasado por estas patologías, aunque no sean directos.
Mayor densidad mamaria
Cuando las mamas son densas, existe una mayor cantidad de tejido adiposo. Esto no solo incrementa el riesgo de cáncer, sino que dificulta la detección de los tumores en las mamografías. Por este motivo, has de tener un especial cuidado con este tema si es tu caso y hacerte las revisiones apropiadas.
Ciertos tratamientos
Recibir radioterapia en el pecho antes de los 30 o tomar dietilestilbestrol están ligados también con un aumento en la probabilidad de desarrollar cáncer de mama.
Factores que pueden cambiar
Consisten en aspectos relacionados con el estilo de vida que, mediante cambios y decisiones conscientes, pueden influir en la reducción del riesgo de contraer cáncer. Algunos de estos factores son los que te contamos a continuación.
Sedentarismo
La falta de actividad física regular implica no solo un riesgo para que el cáncer aparezca, sino para que reaparezca tras un tratamiento. Por tanto, te recomendamos que empieces cuanto antes a hacer ejercicio en tu día a día.
Sobrepeso
El sobrepeso y la obesidad en mujeres, especialmente, tras la menopausia es un aspecto que debes vigilar, pues crea el entorno ideal para el crecimiento de células cancerosas. Una dieta equilibrada, con gran presencia de frutas y verduras, y el ejercicio regular del que te hablábamos antes serán claves para mantenerte en un peso saludable.
Consumo de alcohol
Según la American Society of Clinical Oncology, el consumo de alcohol (1 o 2 bebidas al día) se ha conectado consistentemente con un mayor riesgo de cáncer. De ahí la importancia de eliminar o disminuir al máximo la ingesta de cerveza, vino y licores.
Uso de hormonas
Ciertas terapias hormonales y el uso de anticonceptivos orales son otro de los factores a tener en cuenta. Por eso lo mejor es que te informes bien sobre los riesgos que implican. Además, evaluar cuidadosamente la necesidad y duración de estos tratamientos con un profesional de la salud es fundamental.
No hay duda de que el cáncer de mama es una enfermedad muy dura y con muchos factores que hay que tener presentes. En consecuencia, la información y la prevención son las mejores estrategias para llevar una vida saludable. Y, si quieres darle un empujón extra a tu salud, ya sabes que puedes confiar en Phytogen y en nuestros complementos alimenticios. ¡Visita nuestra tienda online y descúbrelo!











