Cuando existe dolor articular, los análisis ayudan a determinar cuál es la enfermedad que lo causa. Según su especificidad y sensibilidad, en ocasiones, es necesario llevar a cabo varios para acertar con el diagnóstico. En este artículo vamos a repasar los más utilizados en la práctica clínica de la reumatología.
Los análisis para las enfermedades autoinmunes
Las enfermedades en las que el sistema inmune ataca al organismo se manifiestan con síntomas articulares y generales, como la fiebre o la pérdida de peso. Por esta razón, a veces es difícil determinar exactamente cuál es la responsable de las manifestaciones clínicas.
Algunos análisis empleados por los reumatólogos para las artritis pueden indicar que hay inflamación. Es un proceso que no ocurre en la artrosis, dado que la causa es el desgaste articular. Sin embargo, estas pruebas son inespecíficas. En otras palabras, pueden ser positivas para muchas patologías, como verás más adelante.
En la actualidad, se emplean un grupo de tests más específicos, que son los marcadores. Se basan en la detección de distintos autoanticuerpos, que atacan los tejidos del propio organismo. Además de su utilidad para el diagnóstico, sirven para evaluar la evolución o el pronóstico y determinar la respuesta al tratamiento pautado para calmar el dolor.
Velocidad de sedimentación globular o VSG
La VSG es un reactante de fase aguda que mide la viscosidad del plasma. Este parámetro se eleva pocas horas después del inicio de un proceso inflamatorio, debido a la producción acelerada de algunas proteínas. Entre las principales figuran el fibrinógeno, las inmunoglobulinas y la albúmina.
Una de sus consecuencias es que estas sustancias se depositan en la superficie de los glóbulos rojos, que ahora son más pesados y se sedimentan a mayor velocidad. El rango de valores normales va de los 0 a los 22 milímetros por hora para los hombres y de 0 a 29 en el caso de las mujeres.
Esta prueba es muy inespecífica, ya que el incremento de las proteínas plasmáticas puede deberse a cualquier trastorno que curse con daño tisular, inflamación o infección. La VSG se encuentra elevada en muchos casos, incluso durante un embarazo normal.
PCR, Proteína C reactiva
La PCR es sintetizada en el hígado y es otro reactante de fase aguda inespecífico. Sin embargo, constituye uno de los criterios diagnósticos para dos enfermedades reumáticas, la arteritis de la temporal y la polimialgia reumática. Por una razón desconocida, en ciertos pacientes con lupus o artritis reumatoide sus niveles permanecen dentro de los parámetros normales.
Esta prueba también indica que existe una inflamación activa, pero al igual que la VSG, está elevada en muchas enfermedades. Los valores normales de la PCR varían de un laboratorio a otro, por lo que es preciso que te informen de los rangos utilizados. En la mayoría de los adultos saludables, los niveles no sobrepasan los 0,3 miligramos por decilitro.
Factor reumatoide y anticuerpos antipéptidos citrulinados
El factor reumatoide o FR es un autoanticuerpo llamado así porque se encontró por primera vez en esa artritis. Sin embargo, no es muy sensible ni específico para confirmarla, puesto que existen otras patologías autoinmunes en las que también arroja resultados positivos. Entre ellas figuran la artritis idiopática juvenil y psoriásica, el lupus, el síndrome de Sjögren y la esclerosis sistémica.
A su vez, los anticuerpos anti-CCP o anticuerpos antipéptidos citrulinados son mucho más específicos para la artritis reumatoide, porque son los que atacan los tejidos articulares sanos. Dan un resultado positivo en el 75 % de los casos y raramente son detectados en personas sanas.
Anticuerpos antinucleares
Los ANA son un grupo de inmunoglobulinas que atacan el ADN y el ARN, destruyendo el núcleo de las células. La sensibilidad de este análisis para el lupus es muy alta, razón por la que el resultado negativo lo descarta.
Por el contrario, no es útil para confirmar el diagnóstico, dado que su especificidad es baja. Da positivo en pacientes con otras enfermedades autoinmunes. Entre ellas, destacan la artritis reumatoide, el síndrome de Sjögren y la escleroderma.
Anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos
En esta prueba se determina la presencia de autoanticuerpos contra el citoplasma de los neutrófilos que, como sabes, son un tipo de glóbulo blanco. De acuerdo con el método de laboratorio empleado, la prueba de ANCA (por sus siglas en inglés), puede tener una especificidad y una sensibilidad superiores al 80 %.
La agresión autoinmune contra los neutrófilos ocurre en un grupo de enfermedades llamadas vasculitis, de las cuales existen once tipos. Entre las más conocidas, merecen tu atención la enfermedad de Behçet y la arteritis de Takayasu, que pueden presentarse a cualquier edad.
Como ves, el dolor articular es un síntoma común, pero diagnosticar acertadamente la enfermedad que lo causa puede ser complejo. La interpretación de los resultados de estos análisis es competencia de los reumatólogos y, en muchos casos, hacen falta estudios adicionales. ¡Accede a la web de Phytogen Medical Foods para ampliar información!











